El año pasado se vendieron, a nivel mundial, unos 500 millones de smartphones. Si combinamos este dato con el auge natural de las redes sociales, tenemos un cocktail que marcará la tendencia de los próximos años
Las marcas siempre han sido importantes, pero probablemente nunca tanto como ahora, en plena época de crisis, bombardeo de información y constantes avances tecnológicos
Probablemente la respuesta más habitual sea un “no”, con más o menos matices. Por fortuna, un estudio de TNS nos permite conocer las claves del consumidor 2.0
125 billones (con “b” de “barbaridad”) es el valor conjunto estimado de las 30 principales redes sociales a nivel mundial. Al menos esta es la conclusión a la que ha llegado la empresa suiza de rating BV4, especializada en cuantificar a nivel financiero el valor de las marcas, en coordinación con la Universidad de Ciencias Aplicadas en Administración de Empresas HWZ (con sede en Zurich).
En el estudio que puedes encontrar resumido en este link (en inglés), ambas entidades desarrollaron un método que asigna un determinado valor actual en base a las previsiones futuras de ingresos generados por las diferentes marcas (en este caso, las principales redes sociales).
Las principales conclusiones de dicho estudio se pueden resumir en 5 puntos:
Facebook es la marca de mayor valor, con 29 billones de dólares
YouTube ocupa la segunda posición (18 billones) y Twitter completa el podio (13,3 billones de dólares)
Si desglosamos estas 30 principales redes sociales por países, Estados Unidos lidera el ranking (82 billones de dólares), China ocupa la segunda posición con 28 billones (gracias a Qzone, Sina Weibo, etc.) y Europa cierra el ranking con 13 billones.
El fenómeno de las redes sociales irá ganando peso de forma exponencial en países emergentes, como son China (ya una realidad), Rusia o Brasil, además de la mayoría de países asiáticos; sobre todo porque los datos de acceso a internet por parte de nuevos usuarios en dichos países están creciendo en porcentajes mucho más elevados que en países más consolidados, como EEUU y Europa Occidental.
Volviendo al caso específico de China, dado el bajo nivel de fiabilidad que suelen tener las webs de ventas online en dicho país, muchas transacciones se están cerrando a través de las redes sociales. Este fenómeno ayudará, sin duda, a que el crecimiento sea aún mayor en los próximos años
A modo de conclusión y resumen, en esta infografía podrás encontrar las redes más importantes, entre las que no está Google+ (ocupa el puesto 23 del ranking, con 1,4 billones) ni tampoco las nuevas “estrellas” del firmamento de redes sociales, como por ejemplo Pinterest. Sin duda el año próximo esta clasificación será muy diferente, aunque es poco probable que las 4 principales marcas dejen de ser las líderes del ranking.
Ahora que se acaba de celebrar la ceremonia de los Oscar, es el momento perfecto para cerrar los ojos e imaginar lo que podría ser el guión de una película de terror: estás cómodamente sentado en el avión, 9 horas por delante y con ganas de descansar, escuchar música o, simplemente, conectar el portátil y trabajar un poco. De repente, nuestro vecino del asiento 14E se dirige a ti y empieza a preguntarte por tu trabajo. Por tu familia. Por los motivos de tu viaje. Por dónde has comprado esa camisa que parece tan cómoda. Ante la posibilidad de parecer maleducado, decides sonreir y contestarle de forma superficial pensando que todo acabará allí… pero no: el vecino empieza a desgranar una a una sus penas, sus dramas personales, esas historias por las que nadie le ha preguntado pero que no dejan de fluir de su boca… y así durante horas.
Por supuesto esta es una situación exagerada pero que, en realidad, no dista de situaciones en las que nos hemos encontrado alguna vez quienes solemos volar con frecuencia.
Por fortuna, aquí está KLM para intentar que el tiempo de vuelo sea lo más gratificante y, por qué no, provechoso posible. Para ello ha creado un programa denominado Meet & Seat (podría traducirse por “Conocerse y sentarse”) en el que el viajero puede compartir detalles personales o profesionales de sus perfiles en Facebook o Linkedin y hacer uso de esa información para seleccionar sus “compañeros” de vuelo.
El funcionamiento es muy sencillo: a través de la web del programa Meet and Seat de KLM seleccionamos y filtramos los detalles que queremos compartir. A partir de ese momento, en la propia pantalla podrás ver los asientos y perfiles personales de otros viajeros que también han decidido participar en el programa, de modo que podremos escoger un asiento junto a alguien con quien, en principio, compartimos intereses comunes.
Por supuesto, uno de los temas clave es el de la privacidad: por ello, para garantizar la confidencialidad, todos los datos son borrados a las 48 horas de haber despegado.
De momento es una opción limitada a reservas con un pasajero y vuelos que parten de Amsterdam con destino Sao Paolo, Nueva York y San Francisco. Pero si finalmente tiene éxito, sin duda se ampliará a otros destinos… y otras aerolíneas acabarán por implantar sistemas similares. La cuestión es diferenciarse ofreciendo servicios de valor añadido en un mercado tan complejo y competitivo como es el de las aerolíneas.
Pinterest es, probablemente, el fenómeno del 2012 en lo que a redes sociales se refiere. Y en el fondo parte de una idea muy simple: el usuario puede crear una especie de tableros virtuales en función de sus gustos, preferencias o necesidades. Por ejemplo, “Viajes 2011″, “Boda 2012″, “Moda”, “Gadgets”… las opciones son tantas como uno quiera o pueda crear.
A partir de aquí, podemos “pinchar” fotos, links, vídeos y comentarios directamente del navegador, tal como hacíamos de niños (y no tan niños…) con las fotos de nuestros amigos, fiestas, etc. utilizando un tablero de corcho y “pins” o chinchetas de colores (de allí el nombre de esta red social). Es decir, Pinterest es la versión 2.0 de una idea con la que todos estamos familiarizados de una u otra forma.
A partir de aquí, empieza la diversión: compartimos noticias de forma muy visual, podemos filtrar tableros similares de otros usuarios y ver sus contenidos, comentarlos… A diferencia de otras redes sociales, lo destacable es que se trata de una web 100% visual, y lo que realmente engancha son los contenidos y no los amigos o conocidos, como puede suceder con Facebook, Twitter y otros.
Otro valor añadido de Pinterest es que, al menos a día de hoy, es una red social eminentemente femenina, por lo que muchas marcas, sin duda, lo están siguiendo muy de cerca: como podrás ver en el infograma adjunto, el 97% de los fans de Pinterest vía Facebok son mujeres. Y otros datos de interés:
Nacida en Marzo de 2010, es la red social que ha alcanzado más rápidamente 10 millones de usuarios únicos al mes en Estados Unidos (según Comscore). Ni siquiera Facebook puede presumir de un dato similar
Se puede combinar con las cuentas de Twitter y Facebook, y dispone de una app específica para el iPhone
A día de hoy hay unos 12 millones de visitantes únicos al mes, y casi 11 millones de usuarios registrados
9 millones de usuarios conectados al mes vía Facebook
Más de 100 marcas están aprovechando este fenómeno para potenciar su imagen, como por ejemplo GAP, Pillsbury, Unicef…
Muchas compañías que se inician en el mundo de las redes sociales siguen valorando sus resultados en base a criterios meramente cuantitativos, como pueden ser el número de fans / seguidores / “me gusta” y tantos otros. Cuanta más gente me sigue en Twitter, cuantos más fans tengo en Facebook o cuantos más vídeos de mi marca o producto se han visualizado en YouTube, más contentos debemos estar como empresa.
¿Sí? Pues… no del todo. Por supuesto que un número de seguidores importante puede reflejar interés por lo que ofrecemos, pero es sólo un primer paso en lo que se debería contemplar como una carrera de fondo. Estamos en un mundo en el que competimos no sólo con otras marcas de nuestro mismo segmento, sino también con segmentos o categorías diferentes. Por ejemplo, las marcas de cámaras digitales compiten no sólo con el resto de fabricantes de cámaras, sino también con los de teléfonos móviles avanzados; y los fabricantes de portátiles han de mirar de reojo a los de PC’s pero, más aún, a los de tablets.
Por todo lo anterior, nuestra estrategia de comunicación se vuelve más compleja, pues son muchas más las variables que entran en juego. Y aquí es donde puede jugar un papel crucial una estrategia eficaz de redes sociales: si conseguimos que nuestros propios clientes sean también nuestros portavoces y promotores, las ventajas son claras: mayor credibilidad (por cuanto el mensaje proviene de las propias personas y no de la empresa) y mayor alcance (el efecto viral derivado del boca-oreja puede llegar a alcanzar dimensiones difíciles de conseguir mediante estrategias convencionales y presupuestos de comunicación limitados). Así que el objetivo está claro: debemos transformar contactos en prescriptores.
¿Cuáles deberían ser las fases a seguir? Tal como se resume en el infograma adjunto, hay 6 actividades clave:
Escuchar - Antes de dar cualquier paso, debemos conocer a nuestros usuarios, saber cómo piensan, qué desean escuchar, qué esperan de nosotros, cuáles son sus hábitos…
Interactuar – la comunicación debe darse en los dos sentidos: debemos generar contenidos lo suficientemente interesantes y relevantes para conseguir una respuesta, una acción por parte de los usuarios. De este diálogo surgirá la confianza, el interés y, en último término, la fidelización
Identificar a nuestros seguidores más activos. Al igual que un equipo de fútbol basa su éxito en cuidar su cantera, en las redes sociales se debe actuar exactamente igual: debemos disponer de medios para identificar a aquellos usuarios que se muestran más activos y receptivos a colaborar con nosotros.
Activación. Una vez identificados, debemos comunicarnos con ellos y empezar a crear una relación más directa, más cercana. Y se ha de hacer de forma proactiva. De este modo, se mostrarán mucho más abiertos a colaborar con nosotros.
Cuidar la relación. Una vez identificados y “activados”, hay que ir más allá y hacer todo lo posible para procurar garantizar su fidelidad; hay que hacerles sentir especiales, crear un vínculo más fuerte con la marca.
Potenciar la comunicación. Por último, debemos darles las herramientas necesarias para que puedan iniciar la fase de “evangelización” y transmitir las bondades de nuestra marca para que éstas lleguen al mayor número de usuarios afines posible. Para ello hay, incluso, programas o herramientas de “buzz marketing” que hacen de altavoz de estos mensajes, haciendo que se expandan con mucha más velocidad y profundidad.
Visto así, resumido en apenas 6 puntos, parece sencillo. Pero no nos engañemos: deben darse muchas circunstancias favorables para que el proceso llegue a buen fin. Entre ellas, la ineludible convicción de toda la compañía, sobre todo de su equipo directivo; tener visión a largo plazo; aceptar la inevitabilidad de errores para poder ir mejorando la estrategia paso a paso; destinar recursos económicos y humanos; encontrar los partners adecuados (agencias externas, por ejemplo); y muchos otros factores. Si conseguimos que todo lo anterior se enfoque adecuadamente, difícilmente fracasaremos.
Muy probablemente 2012 será el año del “boom” de los vídeos online como elemento clave de éxito en cualquier estrategia de Marketing. Sólo hay que observar los datos para darse cuenta de su importancia creciente:
Desde Mayo 2011, cada minuto se descargan 48 horas de vídeo en YouTube
En 2011 se han visualizado 3 trillones (sí; trillones) de vídeos en esta plataforma
El 71% de los usuarios de internet adultos interactúan con YouTube de alguna forma: visualizando vídeos, cargando y compartiendo contenidos, etc.
Si trasladamos estas cifras al mundo de la empresa, y según un estudio publicado en Forbes Insights, el 65% de los ejecutivos senior toman decisiones de compra después de ver vídeos de una marca o empresa. De hecho, el 83% de estos ejecutivos reconocen que ven muchos más vídeos online que hace apenas un año (y de éstos, el 75% especifican que ven vídeos relacionados con su trabajo con regularidad semanal):
Si nuestra empresa dispone de una web con vídeos, los usuarios permanecerán en ella, en promedio, 2 minutos más que en otras webs similares pero que carecen de contenido audiovisual. Además, los vídeos multiplican por 53 las opciones de aparecer en la primera página de Google.
A raíz de estos números, está claro que los planes de medio se están reajustando para hacer frente a los nuevos hábitos de consumo. Por ello el 65% de los profesionales de Marketing planean destinar a campañas de vídeo online parte de los presupuestos originalmente destinados a campañas de televisión. El motivo es muy sencillo: los vídeos online hacen crecer las ventas.
Un ejemplo para acabar: Old Spice lanzó una campaña en Estados Unidos que fue muy comentada, y el spot estaba originalmente destinado a la televisión. Pero el verdadero éxito lo consiguió en YouTube, con 5,9 millones de visualizaciones en sus primeras 24 horas, 20 millones en 3 días y 1.400 millones de impresiones en 6 meses. El resultado final fue un incremento de ventas del 107%.
En definitiva: 2012 es un año con muchos cambios, y el éxito de un plan de medios puede depender, en gran medida, del peso que dediquemos a esta partida.
La consultora Alianzo lleva unos cuantos años analizando el mercado y desarrollando herramientas para, entre otras cosas, comparar cómo lo están haciendo las marcas en los medios de comunicación 2.0, así como en relación a otras marcas y competidores (análisis de posicionamiento). De hecho, 7 años después de su creación, Alianzo destaca especialmente por su ranking de marcas y personas en las diferentes redes sociales (Facebook, Twitter, YouTube, Foursquare, Linkedin, blogs).
Y hoy queremos destacar uno de sus últimos trabajos de tipo generalista: un mapa que resume, de forma muy gráfica, la situación en 2011 de las redes sociales en España.
Aunque en un primer momento puede parecer muy básico, es importante reconocer la dificultad de resumir y simplificar, en un gráfico, algo tan complejo. Y el criterio que han escogido nos parece muy acertado: por un lado, en la parte superior, están aquellas redes cuyo principal objetivo es el de fomentar y generar relaciones entre las personas. Y en la parte inferior encontramos las que son fundamentalmente de contenidos, informativas.
Por supuesto, y recurriendo a un tópico, no están todas las que son, pero si son todas las que están. Y si te gusta el marketing, los estudios de posicionamiento o simplemente tienes curiosidad por saber “quién manda” en sus respectivos segmentos, te encantará este mapa.
Link directo al mapa (para poder acceder a todos los detalles): blogs.alianzo.com
Lo que hoy conocemos como Social Media, sin ninguna duda, ha transformado nuestras vidas en los últimos años. Fundamentalmente porque ha revolucionado la comunicación entre personas, empresas y marcas tanto en la forma, contenidos y velocidad de acceso a la información. Y es precisamente esta velocidad la que puede llevar a su extinción mucho antes de lo previsto.
En el blog de Jef Bullas (uno de nuestros preferidos, vale la pena echarle un vistazo a diario) hacen una reflexión muy interesante en torno a esta idea en un artículo que puedes leer aquí (en inglés).
El teléfono móvil inteligente (smartphone, para entendernos) está jugando un papel clave en lo que podemos denominar “convergencia tecnológica”: con un único dispositivo podemos ver la televisión, escuchar la radio, comunicarnos vía mail, actualizar nuestras páginas de Facebook, Twitter o Foursquare, conocer el estado de las carreteras, recibir ofertas de todo tipo (Groupon, Privalia, Ofertix y empresas similares están haciendo su Agosto también desde las apps móviles)… Y los Tablet, ya sean Apple o Android, mejoran todavía más la experiencia de navegación.
Y otra ventaja añadida: todo lo anterior se puede hacer en cualquier momento, cuando más nos apetece.
Ante este panorama, los medios considerados “tradicionales” (radio, televisión, periódicos, revistas, vallas publicitarias, posters) tenían evidentes desventajas: no se podía acceder a ellos en cualquier momento, menos aún a través de nuestros dispositivos electrónicos más habituales (móvil, tablet, portátil, PC…), y estaban sujetos a programaciones estrictas (especialmente los medios impresos, lógicamente). En definitiva, el factor “inmediatez” los dejaba al borde del ko en un mundo en el que no nos gusta nada esperar.
Y hablamos en pasado porque, a diferencia de hace unos años, los medios tradicionales se han puesto las pilas y se están socializando:
La televisión está dando paso a la “smart TV” o televisión inteligente, en la que podemos acceder a contenidos online, ver películas cuando nos conviene, grabar un programa mientras estamos viendo otro e, incluso, ponerlo en pausa mientras vamos a la cocina a por unas palomitas, acceder a nuestras cuenta de Twitter.
Los periódicos y revistas impresos se están reinventando mediante versiones online, ampliando contenidos con blogs o servicios de valor añadido. La plataforma Orbyt es un buen ejemplo de que la gente está dispuesta a pagar por una experiencia de uso optimizada.
La radio se puede escuchar no sólo a través del tradicional aparatito que todos tenemos en la cocina o el baño: las apps y la generalización de las redes WiFi nos permiten escuchar nuestros programas preferidos en cualquier lugar e, incluso, seleccionar los contenidos más interesantes a través de podcasts o programas pregrabados
Las fotografías ya no tienen que imprimirse para poderlas disfrutar. Basta con colgarlas en Flickr, Picasa, Instagram o Facebook para que podamos disfrutarlas nosotros o nuestros amigos.
Todo ello nos lleva a la conclusión de que los medios de comunicación, a la hora de crear y gestionar contenidos, lo hacen con una perspectiva muy diferente a la de hace 15 o 20 años. Una perspectiva donde el término “social” es clave. Y por esta misma razón, todos los medios son, o serán, sociales tarde o temprano; de modo que el término “social media” acabará, por redundante, perdiendo su esencia, su razón de ser.
Brian Solis es uno de los “gurús” del marketing 2.0 más importantes que podemos encontrar en el panorama internacional. Analista de Altimeter Group -consultoría especializada en nuevas tecnologías-, visionario, escritor… Su obra “Engage” es una referencia para todos aquellos profesionales de marketing interesados en conocer la forma de medir e implementar estrategias de social media de forma exitosa.
Y hoy queremos hacer referencia a un artículo recién publicado en el que nos hace reflexionar acerca del enfoque de las empresas frente a las redes sociales.
Todos somos conscientes de que hay que cambiar la forma de hacer las cosas. Y 2011 ha sido un año clave, un punto de inflexión, en lo que a estrategias de comunicación se refiere. Pero no por ello debemos actuar de forma precipitada y buscar una agencia para que nos diseñe una preciosa página de Facebook, o de Twitter “porque es lo que se ha de hacer”. Hay un paso previo fundamental: debemos conocer perfectamente a nuestros usuarios o consumidores actuales y potenciales ANTES de actuar.
Los consumidores del siglo XXI poco tienen que ver, en cuanto a hábitos, toma de decisiones y formas de acceder a la información, con los de hace apenas 10 – 15 años.
El consumidor actual busca fuentes de información que les da confianza: blogs, amistades, redes sociales específicas…
El consumidor actual tiene su smartphone (ya sea Android o Apple) repleto de Apps que, en su mayoría, utiliza para tomar decisiones como antes se hacía a través de anuncios de la televisión, radio o prensa y revistas.
El consumidor actual se fía mucho más de otros consumidores que de las propias marcas. Es cada vez más habitual, por ejemplo, leer las opiniones que tienen otros compradores y usuarios acerca de un producto o servicio en webs como Amazon, Trip Advisor y muchas otras.
En definitiva, el paso básico que toda empresa debe dar a la hora de plantearse una estrategia de redes sociales es el de investigar, intentar conocer a sus clientes, entender cómo toman sus decisiones y, a partir de allí, buscar la forma más adecuada de conseguirlo e invertir firmemente en ello.
“Quiero tener muchos fans”. Esta es la típica frase que muchos profesionales del Marketing suelen sacar a relucir cuando se les pregunta por sus objetivos a la hora de implantar una estrategia de redes sociales en sus empresas. “Necesito una página de Facebook y otra de Twitter”. Esa es la siguiente frase más habitual.
Son muchos los motivos y razones que pueden llevar a una persona o empresa a adentrarse en el mundo de las redes sociales; es evidente que se han convertido, en muchos sectores, en una variable más del marketing mix, en una pieza a tener en cuenta a la hora de elaborar la estrategia de comunicación. Pero tener “muchos fans” no es, en sí mismo, un objetivo legítimo si no va acompañado de un razonamiento que lo justifique.
Sin entrar en detalles, y en términos generales, se puede decir que los fans, los seguidores, aportan valor en tanto en cuanto ayudan a generar lazos y relaciones entre personas con intereses comunes, con necesidades y gustos similares; de estas relaciones y de su interacción con la persona, marca o empresa en cuestión, puede nacer una fidelidad que, si se gestiona adecuadamente, puede resultar muy beneficiosa a todos los niveles.
En el infograma que puedes encontrar aquí se resume, de forma muy gráfica y clara, cuáles son las personalidades y marcas más destacadas a nivel de las dos redes sociales más populares: Facebook y twitter (datos de Noviembre, 2011)
En el caso de las personalidades, destaca Lady Gaga con 61,7 millones de seguidores y fans. Rihanna no se queda atrás con casi 58 millones.
Y si hablamos de marcas, Coca Cola destaca con 34,5 millones, Starbucks con 25,5, Oreo con 23,1 y Red Bull con 22,4 millones. Todas ellas, curiosamente, marcas de alimentación.
Pero, ¿cómo puede influir un fan en el impacto de las marcas? veamos algunos datos de este mismo documento:
El 50% de los propietarios de pequeñas empresas en EEUU reconocen haber ganado clientes gracias a las redes sociales, preferentemente Facebook y Linkedin.
El 64% de los usuarios de Twitter prefieren comprar aquellas marcas a las que siguen en dicha red social. Este dato baja al 51% en el caso de seguidores de Facebook
Efecto “llamada”: un 38% de la gente estaría dispuesto a hacerse fan de una marca en Facebook si un familiar o amigo hiciera lo mismo o le animara a ello
Ahora bien, si nos encontramos ante la tesitura de tener que establecer unas pautas para incrementar el número de fans, ¿cuáles serían? Aquí te damos 7:
Definir el mercado objetivo, nuestro target. Una vez conocemos a nuestro público, podemos obtener el máximo de información útil para poder llamar su atención
Emplear un estilo de comunicación que se adecúe al estilo de nuestros fans y seguidores: es la forma de generar confianza
Buscar formas diferentes, novedosas, de impactar en nuetro público. Las redes sociales están todavía en un estadio muy preliminar, aunque no lo parezca. Por tanto, sigue siendo importante probar cosas nuevas. No todo está inventado
Plantearse una estrategia de Social Media a largo plazo: hay que tener paciencia y no esperar hacer milagros en tiempo record. Además, de esta forma iremos aprendiendo y corrigiendo la estrategia a medida que vayamos avanzando
Calidad más que cantidad: si no tenemos información relevante para compartir, mejor esperar a otro momento. De lo contrario nuestra imagen se puede resentir
Programar las actividades y tener una agenda coherente en el tiempo.
Controlar y medir todo lo que vayamos haciendo. Así sabremos qué coss funcionan y cuáles no. Si lo hacemos de forma metódica y coherente, tenemos la llave del éxito en nuestras manos
Este es un artículo algo atípico en este blog. Lo habitual es hablar de gadgets, nuevas tecnologías, productos novedosos… pero las redes sociales (Social Media) han alcanzado tal punto de desarrollo que, actualmente, las grandes marcas desarrollan productos sin perderlas de vista: Facebook, Twitter, Youtube, Linkedin, Google+ son términos muy familiares para casi todos, están presentes en nuestras vidas personales y profesionales. Es muy habitual ir a un restaurante y ver a todos los comensales de una mesa (sin excepción) twiteando, consultando el mail o las últimas novedades de sus Facebooks en una Blackberry, iPhone, Samsung Galaxy o tablet, sin prestar atención a sus compañeros de mesa durante largos minutos.
Erik Qualman, a sus 39 años, es el autor de un libro, Socialnomics, que recomendamos a todos aquellos interesados en este fenómeno y que se ha convertido en la Biblia para muchos. Su web es una referencia para quienes quieran estar al día en todos estos temas, pues está repleta de estadísticas, estudios, vídeos educativos…
Y nada mejor que su último vídeo, Social Media Revolution 3, para encontrar en poco menos de 5 minutos un análisis del mundo actual desde el punto de vista de las redes sociales, las nuevas tendencias de los consumidores, una radiografía de cómo pensamos y tomamos decisiones (radicalmente diferentes a las de apenas 5 años). Desfortunadamente sólo hemos encontrado la versión en inglés, pero tan pronto llegue a nuestras manos una versión subtitulada o adaptada, actualizaremos esta entrada. Aún así, vale la pena. No te lo pierdas.