Al igual que en tantas cosas de la vida, los excesos no suelen ser buenos; y desde que los smartphones forman parte de nuestro día a día, un fenómeno se ha ido imponiendo poco a poco desde el año 2007, al que se le ha bautizado como “Phubbing”.

Este término es la combinación de dos términos en inglés: “phone” (teléfono móvil) y “snubbing” (desairar) y, sin ninguna duda, lo habrás sufrido en algún momento…. o incluso provocado. Probablemente sin darte cuenta, de forma natural. Aún así no es excusa para justificar un tipo de actitud tan natural como reprobatoria y que, poco a poco, parece estar socavando las relaciones personales a muchos niveles.

Una escena típica: entramos en un restaurante para cenar con nuestro grupo de amigos; nos traen la carta y, al cabo de unos minutos, nos damos cuenta de que el camarero está esperando para tomar nota y todos (sin excepción) tenemos nuestro smartphone en la mano: whatsapp, Facebook, Foursquare o el partido de fútbol en vivo. En definitiva: el smartphone se ha adueñado de nuestras vidas hasta llegar a un nivel excesivo, poniendo en peligro las relaciones personales “de toda la vida” y llevándonos irremediablemente a depender de lo que vemos en una pequeña pantalla.

La facilidad que tenemos para conectarnos a internet desde cualquier lugar, ya sea vía 3G o WiFi, sumado a la necesidad de compartir de forma inmediata hasta los detalles más insospechados de nuestro día a día, están provocando una dependencia exagerada de la tecnología, que ha llevado incluso a crear una plataforma, stopphubbing.com, con casi 15.000 seguidores en su página de Facebook (como podrás comprobar aquí) y que pretende hacernos sonreir y, al mismo tiempo, hacernos eco de los aspectos más negativos de lo que se puede considerar una epidemia del siglo XXI. Y no lo digo yo, lo dicen las cifras que encontrarás en la infografía que puedes ver aquí (en inglés) con un clarísimo toque de humor pero que, en el fondo, debemos tomarnos en serio. Destacaré algunos datos a modo de referencia:

  • Se ha llegado a establecer que en un restaurante se llegan aver, en promedio, hasta 36 casos de phubbing en cada cena.
  • La mayoría de phubbers utilizan su móvil para actualizar su status, enviar un mensaje de texto, descargar música, jugar o comentar un chiste enviado por un amigo / conocido (sin duda te habrás sentido identificado con alguna de estas opciones; si no es así, enhorabuena, aún puedes salvarte)
  • Las ciudades con mayor número de phubbers son, de mayor a menor: Nueva York, Los Angeles, Londres, París y Hong Kong.

De momento ninguna ciudad española figura entre las top-20, pero es cada vez más común encontrarnos inmersos en situaciones de este tipo y que están socavando algo tan esencial como es la comunicación verbal, la conversación cara a cara de toda la vida. Es algo que un texto en una pantalla no debería socavar.

¿Te unes al movimiento anti-phubbing?

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Comentarios: 2

  1. AlbertoNo Gravatar, 1 septiembre, 2013

    Este artículo está totalmente equivocado, parece que lo han escrito aficionados a la tecnología sin conocimientos algunos, y encima se pone fatalista como si los smartphones fueran el apocalipsis. Perdona, pero el móvil es un problema en tanto el usuario lo concierta en uno. Yo salgo con mi móvil y nadie tiene problema conmigo, porque sé perfectamente cuándo cogerlo y cuándo no. Me han llegado a hacer la tontería de poner los móviles en el centro de la mesa en torre y el que lo cosa paga. Obviamente yo no he accedido, porque no necesito que nadie me diga cuándo usarlo y cuándo no. En fin, es ridículo el miedo que le tiene la gente a los smartphones.

  2. MarcosNo Gravatar, 9 septiembre, 2013

    Hola Alberto, gracias por dejar tu opinión y compartir tu perspectiva. Tienes razón en que hay una cierta tendencia a echar la culpa de todos nuestros males al smartphone, tablet o cualquier dispositivo que tenga pantalla y sea mínimamente interactivo. Como bien dices, al final cada uno tiene la posibilidad de decidir qué hacer con él y cómo / cuándo / con qué frecuencia utilizarlo. El objetivo del artículo era, no obstante, llamar la atención (de una forma distendida y lúdica) de un fenómeno o tipo de comportamiento relativamente extendido entre los segmentos más jóvenes, más influenciables ante los neuvos “gadgets” que van apareciendo en el mercado día sí y día también. Espero que el resto de artículos te parezcan interesantes y, por supuesto, estoy siempre abierto a cualquier comentario constructivo como el tuyo. Un saludo.


  • http://gaming.logitech.com/es-es

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