Lo que hoy conocemos como Social Media, sin ninguna duda, ha transformado nuestras vidas en los últimos años. Fundamentalmente porque ha revolucionado la comunicación entre personas, empresas y marcas tanto en la forma, contenidos y velocidad de acceso a la información. Y es precisamente esta velocidad la que puede llevar a su extinción mucho antes de lo previsto.

En el blog de Jef Bullas (uno de nuestros preferidos, vale la pena echarle un vistazo a diario) hacen una reflexión muy interesante en torno a esta idea en un artículo que puedes leer aquí (en inglés).

El teléfono móvil inteligente (smartphone, para entendernos) está jugando un papel clave en lo que podemos denominar “convergencia tecnológica”: con un único dispositivo podemos ver la televisión, escuchar la radio, comunicarnos vía mail, actualizar nuestras páginas de Facebook, Twitter o Foursquare, conocer el estado de las carreteras, recibir ofertas de todo tipo (Groupon, Privalia, Ofertix y empresas similares están haciendo su Agosto también desde las apps móviles)… Y los Tablet, ya sean Apple o Android, mejoran todavía más la experiencia de navegación.

Y otra ventaja añadida: todo lo anterior se puede hacer en cualquier momento, cuando más nos apetece.

Ante este panorama, los medios considerados “tradicionales” (radio, televisión, periódicos, revistas, vallas publicitarias, posters) tenían evidentes desventajas: no se podía acceder a ellos en cualquier momento, menos aún a través de nuestros dispositivos electrónicos más habituales (móvil, tablet, portátil, PC…), y estaban sujetos a programaciones estrictas (especialmente los medios impresos, lógicamente). En definitiva, el factor “inmediatez” los dejaba al borde del ko en un mundo en el que no nos gusta nada esperar.

Y hablamos en pasado porque, a diferencia de hace unos años, los medios tradicionales se han puesto las pilas y se están socializando:

  • La televisión está dando paso a la “smart TV” o televisión inteligente, en la que podemos acceder a contenidos online, ver películas cuando nos conviene, grabar un programa mientras estamos viendo otro e, incluso, ponerlo en pausa mientras vamos a la cocina a por unas palomitas, acceder a nuestras cuenta de Twitter.
  • Los periódicos y revistas impresos se están reinventando mediante versiones online, ampliando contenidos con blogs o servicios de valor añadido. La plataforma Orbyt es un buen ejemplo de que la gente está dispuesta a pagar por una experiencia de uso optimizada.
  • La radio se puede escuchar no sólo a través del tradicional aparatito que todos tenemos en la cocina o el baño:  las apps y la generalización de las redes WiFi nos permiten escuchar nuestros programas preferidos en cualquier lugar e, incluso, seleccionar los contenidos más interesantes a través de podcasts o programas pregrabados
  • Las fotografías ya no tienen que imprimirse para poderlas disfrutar. Basta con colgarlas en Flickr, Picasa, Instagram o Facebook para que podamos disfrutarlas nosotros o nuestros amigos.

Todo ello nos lleva a la conclusión de que los medios de comunicación, a la hora de crear y gestionar contenidos, lo hacen con una perspectiva muy diferente a la de hace 15 o 20 años. Una perspectiva donde el término “social” es clave. Y por esta misma razón, todos los medios son, o serán, sociales tarde o temprano; de modo que el término “social media” acabará, por redundante, perdiendo su esencia, su razón de ser.

______________________

Artículo original: Why Social Media will disappear

Etiquetas: ,
Compártelo:

  • http://gaming.logitech.com/es-es

Buscador

Categorías

Últimos comentarios

Archivo

Enlaces